Rebelde, es tu recuerdo de mi olvido
prófugo del ayer y hambriento del ahora
que se hospeda en las heridas sin demora,
convidándome a beber de lo prohibido.

Súbito, como el final de los buenos sueños,
efímero, como tu nombre en mis suspiros
cálido, ¡vital! como el aire que respiro
febril, como el delirio que anida en el ceño.

Condena, es tu recuerdo, de mi olvido
porque preso me hace aún de quererte
pecado necesario, veneno y suerte
un todo que a la nada huye sumido.

Mordaz, como el colmillo de nuestros miedos,
Intenso, como el vestigio de tus pupilas,
Un furioso alacrán que me obnubila
despertándome ,a veces, el llanto quedo.

Ilusión, es tu recuerdo, de mi olvido
los besos tuyos que aún visten mi piel
secreto níveo de tu boca, hecha hiel
adiós errante, ¡reflejo tan atrevido!

 

Aarón Hernández

Madrid

+16

Deja un comentario

Tu dirección de correo no se publicará. Los campos marcados son imprescindibles *